11 agosto, 2009

I MEMORIAL MIGUEL ANGEL HORTELANO

Foto: Juan Cruz, presidente del Club El Campillo de Arroyo Frío, recoge, en nombre de su jugador Antonio Galdón, el trofeo de campeón absoluto de manos de José Luis Ojeda, cuñado del tristemente desaparecido Miguel Angel Hortelano.

En su vigésima novena edición, el decano de los concursos de feria de las Sierras de Cazorla y Las Villas, cambia de nombre y se convierte en el “Torneo Memorial Miguel Angel Hortelano”
Por primera vez desde que en 1980 se disputara el campeonato de feria de Vadillo Castril, el primero de la historia en la mitad sur del Parque Natural, peligraba su celebración este año. El motivo era la repentina e inesperada desaparición del alcalde pedáneo del poblado, Miguel Angel Hortelano, hace apenas tres semanas. En la pedanía de Cazorla, Hortelano era el que en los últimos veinte años llevaba el peso de la organización de una feria cuyo principal objetivo ha sido y es el mantenimiento de las tradiciones serranas, entre las que ocupa un lugar preferente los bolos serranos. Sin embargo, fue una de las últimas voluntades de Miguel Angel que las fiestas se celebrasen, por lo que vecinos, colaboradores y ayuntamiento de Cazorla se pusieron las pilas para que su deseo se cumpliese. El primer fin de semana de agosto, es la fecha en los que los originarios de esta bella localidad cazorleña, repartidos por toda la geografía española, se reencuentran en unos entrañables días, que nos hacen olvidar a todos que el tan pregonado ecodesarrollo nunca llegó a uno de los núcleos de población más activos antes de la declaración del Parque Natural en 1986. Hortelano ha sido la persona que más ha peleado para que la feria continuase celebrándose, a pesar de que durante la mayor parte del año en El Vadillo viven muy pocos de sus antiguos habitantes.
Por este motivo, el Ayuntamiento de Cazorla, en agradecimiento a la labor realizada y como homenaje de este serrano vocacional, aunque ubetense de nacimiento, ha decidido que el torneo más antiguo de cuantos se celebran en la comarca llevase su nombre, propuesta que ha sido muy bien recibida por los boleros, ya que si bien Miguel Angel no practicaba el deporte aotóctono, era muy querido por todos los aficionados por su calidad humana y por su defensa de las tradiciones. Su hija, Alba Hortelano, también es muy conocida y querida en el circuito federativo, siendo actualmente subcampeona de Andalucía de bolo andaluz en la modalidad de Alta Montaña, además de su suegro, Domitilo Ojeda, que con 78 años es el tercer jugador federado con mayor edad. Desgraciadamente, Domitilo no ha podido participar en el torneo homenaje a su yerno, ya que se encuentra enfermo en estos momentos. Desde la Federación Andaluza de Bolos le deseamos una pronta recuperación y que en poco tiempo esté boleando con sus amigos. Antes del comienzo de la competición se guardó un minuto de silencio en memoria a Hortelano.
En lo deportivo, como es costumbre en este campeonato, en El Vadillo se concentró la flor y nata de las comarcas de las Sierras de Cazorla y Las Villas, además de registrar una muy aceptable participación. Unos 70 jugadores en las cuatro categorías disputadas, a pesar de que en los ambientes bolísticos se había comentado que por el motivo mencionado, no se iba a celebrar. Del medio centenar de participantes de la categoría absoluta masculina, 17 jugadores son de primera categoría, al quedar clasificados entre los 40 mejores del Circuito Regional CIRE Caja de Jaén durante la presente temporada, de los cuales seis están entre los diez primeros clasificados. Ganó Antonio Galdón, del Club El Campillo de Arroyo Frío, que con la friolera de 1.580 bolos en diez bolas, sobre los 1.600 de máximo en la bolera, igualó el record del campeonato que Santos García “Flechín”, del Club Sierra Cazorla, había marcado hace cimco años, cuando en un ejercicio de fe en sí mismo, logró superar los 1570 bolos que anteriormente había marcado Pepe Moreno, del Club El Ferial de la Caleruela, en uno de los concursos más bonitos que se recuerdan. Cuando Galdón, 7º clasificado en el CIRE 2009, se dispuso a lanzar su última bola, ya llevaba 7 topes (160 en esta bolera) y 2 lanzamientos de 150 bolos. Nada más salir el mingo del tablón, con fuerza y recto a las tablas que cierran la pista, arrancó un aplauso espontáneo del público, no frecuente en los concursos a “bolos corríos” en los que nunca se puede decir lo que va a pasar hasta que lanza el último jugador, sabedor que la marca que había establecido era casi imposible superarla. Subcampeón fue el jugador local José Miguel Nieto, del Sierra Cazorla, con 1.480 bolos, 10 más que Ernesto Martínez, jugador del Ferial, curiosamente vencedor por equipos en la primera edición del torneo en 1980 y que sigue en forma 29 años más tarde.
En la categoría de veteranos el triunfo fue para el campeón de Andalucía de la misma en la modalidad valle, Agustín Galdón, por delante de Juan Cruz, ambos del Club El Campillo. En esta categoría se ha batido otro record, la participación activa (no testimonial) del jugador con mayor edad en un torneo, Gonzalo Ojeda, que con 87 años no falló ni una bola de las diez que lanzó.
En infantiles el triunfo fue también para otro campeón de Andalucía, Javier Cruz, del Sierra Cazorla, por delante de Miguel Medina, del Sierra de las Villas de Mogón. Y en mujeres la triunfadora fue Loli Rodríguez, del club mogonero, siendo Mari Luz Astasio, del Sierra Cazorla, subcampeona. Tercera fue la simpática Paqui Castañeda, del Club Alcoray de Chilluévar, que consiguió el trofeo cedido por Angel Moreno Yáñez, del Sierra Cazorla, al quedar quinto en la absoluta masculina.
Los trofeos se entregaron en la verbena. José Luis Ojeda Robles, cuñado de Miguel Angel Hortelano, fue el encargado de entregar el trofeo de campeón a Juan Cruz, que representaba a Antonio Galdón como presidente del club al que pertenece. José Miguel Nieto, vicepresidente de la Federación Andaluza de Bolos, hizo la presentación del acto y del torneo.

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